Esta mañana, a las 11:00 horas, se ha celebrado en el Ministerio de Justicia una reunión del Consejo del Secretariado en la que se han tratado diversas cuestiones que afectan directamente al presente y al futuro del Cuerpo de Letradas y Letrados de la Administración de Justicia.

Consideramos oportuno trasladar a los compañeros un resumen fiel de lo abordado.

En primer lugar, se informó de que las nóminas afectadas por la aplicación de la garantía salarial han quedado prácticamente regularizadas. Quedan únicamente algunos ajustes pendientes relativos a compañeros destinados en la Audiencia Nacional y en determinados órganos colegiados desplazados. Según se indicó, se trata de cuestiones técnicas que deberían resolverse sin mayor dilación.

En relación con el Real Decreto de Sustituciones, el Ministerio confirmó su intención de tramitarlo por el procedimiento de urgencia. No obstante, se recordó que el texto debe superar distintos informes preceptivos —entre ellos los del Consejo de Estado y del Consejo General del Poder Judicial— lo que introduce una complejidad inevitable en su calendario. La norma es relevante y su tramitación merece seguimiento atento.

Se planteó igualmente la situación de los compañeros encargados del Registro Civil. El Ministerio fue claro: por ahora no se contempla modificar el Real Decreto retributivo en este ámbito. La razón esgrimida es la necesidad de mantener la coherencia interna de las escalas retributivas del Cuerpo. Es una cuestión que, sin duda, deberá volver a analizarse con mayor profundidad cuando el marco lo permita.

Uno de los puntos que generó mayor preocupación fue la implantación de los Tribunales de Instancia en Madrid. Por parte del vocal de la UPSJ, se describió una realidad de dispersión física: funcionarios en sedes distintas y expedientes en ubicaciones diferentes. Esta fragmentación está provocando ineficiencias y dificultades objetivas en la atención. Desde el Ministerio se indicó que se están manteniendo reuniones periódicas con Secretarios de Gobierno y Coordinadores para hacer seguimiento de la situación. Por parte de nuestro vocal, Alejandro Asensio, indica que sí existe expediente judicial electrónico y que las vacantes de los funcionarios es por la falta de interinos en la actual bolsa. Además, pide un tiempo prudencial para que pueda exigirse responsabilidades a la Comunidad Autónoma correspondiente.

En materia de productividad, se insistió en la necesidad de reactivar el grupo de trabajo específico. Se puso sobre la mesa la revisión de las fichas y el incremento del denominado “5 %”. La productividad no puede convertirse en una cuestión secundaria cuando hablamos de responsabilidad, carga de trabajo y compromiso profesional.

También se reiteró la urgencia de abordar la carrera profesional. No es un debate nuevo, pero sí pendiente. El Ministerio de Justicia fue receptivo en esta cuestión.

En cuanto a las oposiciones, se manifestó la preocupación por el elevado número de plazas sin cubrir —más de 800 en situación de interinidad— y por las dificultades estructurales del sistema actual para absorber esa realidad. Nuestro vocal del Consejo del Secretariado, Alejandro Asensio, defendió la necesidad de mantener en todas las convocatorias la reserva de nota del test. Se trata de una medida de racionalidad que aporta estabilidad al proceso selectivo y evita repetir esfuerzos ya acreditados.

Sobre la fecha de ingreso en el CEJ de la promoción interna no se ha fijado pero será en mayo: 11, 18 o 25.

Sobre el teletrabajo, la respuesta del Ministerio fue directa: no existe planificación a corto plazo. Se vinculó esta cuestión al régimen del personal del territorio Ministerio y al debate sobre control horario y presencialidad. El asunto, por tanto, queda pospuesto.

Finalmente, en materia de plantilla, se afirmó que no habrá un incremento automático del número de LAJ equivalente al aumento de plazas judiciales. Sin embargo, sí se está elaborando una radiografía de necesidades y se ha solicitado propuesta a los Secretarios de Gobierno. Además, se contempla la posibilidad de convertir en estructura de plantilla aquellos refuerzos que superen los tres años de duración. Este último punto puede resultar relevante si se concreta adecuadamente.

Desde PROLAJ seguiremos ejerciendo una representación firme, técnica y responsable. Queremos aportar soluciones y defender con claridad los intereses profesionales del Cuerpo.

Seguiremos informando.